1. Objetivo

El Comité de Innovación y Tecnología (“CIT”) tiene su origen en analizar la convergencia del Compliance (o Cumplimiento), con la innovación y la tecnología, que han emergido a lo largo de diferentes industrias.

En este escenario el Compliance tiene como responsabilidad estudiar la  forma en que la ética y el cumplimiento normativo son integrados sobre determinada tecnología, así como cuantificar y medir los riesgos inherentes. El CIT tiene como objetivo llevar a cabo un análisis holístico sobre los riesgos regulatorios, el riesgo de delitos financieros, la ética, el gobierno corporativo y la integridad. El CIT logra este objetivo de análisis rodeándose de expertos y especialistas en diferentes áreas y  en diferentes industrias.


2. Justificación

La creciente adopción de las nuevas tecnologías en el mundo empresarial es tal, que muchos negocios hoy en día operan exclusivamente en el entorno de la Sociedad de la Información. Se habla por ello de transformación digital y de globalización y de la innovación basada en la tecnología como motor de cambio. Miles de soluciones tecnológicas aparecen cada día, respondiendo a las necesidades de PyMEs y grandes corporaciones de todo tipo de industrias.

De ahí que en los últimos años han aparecido tecnologías como la Inteligencia Artificial (“AI”), Blockchain, Big Data, Internet de las Cosas (“IoT”), Open Banking, Banking as a Service (“BaaS”), etc.


3. Áreas de Estudio

3.1 Inteligencia Artificial

Es la disciplina que se encarga de construir procesos que, al ser ejecutados sobre una arquitectura física, producen acciones o resultados que maximizan una medida de rendimiento, el hombre llega a tener la idea de un ser superior y se preguntaría cómo funciona su pensamiento. Esto provoca que el hombre cada día que pasa invente máquinas con inteligencia artificial capaces de realizar lo que el hombre no tendría las capacidades suficientes o corre riesgo al realizarlo. Cuando dos voces, la de un humano y la de una máquina no se puedan distinguir, se habrá conseguido la gran inteligencia artificial.


3.2 Blockchain

El Blockchain (también conocido como «el protocolo de la confianza») es una tecnología que apunta a la descentralización como medida de seguridad. Se trata de bases de registros y datos distribuidos y compartidos con la función de crear un índice global para todas las transacciones que se generan en un determinado mercado. Funciona como un libro-razón, sólo que de forma pública, compartida y universal, que crea consenso y confianza en la comunicación directa entre dos partes, es decir, sin el intermedio de terceros.

El concepto de Blockchain tiene su origen etimológico en el idioma inglés, por lo que Blockchain en español se traduce como “cadena de bloques” ésta traducción puede tener un poco más de sentido si se profundiza en el uso que éste tiene.

Es importante acotar que éste surge como un elemento secundario en lo que fue la aparición revolucionaria del Bitcoin, y se trata de un sistema de codificación de datos que se encuentra tras la moneda virtual y que es la columna vertebral de la misma.


3.3 Criptomonedas

La criptomoneda o criptodivisa es un tipo de moneda digital que utiliza la criptografía para proporcionar un sistema de pagos seguro. Estas técnicas de cifrado sirven para regular la generación de unidades monetarias y verificar la transferencia de fondos. No necesitan de un banco central u otra institución que las controle.

Las criptomonedas son un tipo de moneda digital, que son aquellas que no existen de forma física pero que sirven como moneda de intercambio, permitiendo transacciones instantáneas a través de internet y sin importar las fronteras.

Las principales características de las criptomonedas:

Criptografía: Utilizan técnicas de cifrado para realizar cobros y pagos seguros.

Descentralización: No necesitan ser controladas por ninguna institución.

No hay posibilidad de falsificación o duplicación: Gracias al sistema criptográfico que protege a los usuarios.

No hay intermediarios: Contacto directo persona a persona.

Las transacciones son irreversibles: Una vez se efectúe el pago, no hay posibilidad de cancelación.


3.4 Fintech & RegTech

El término proviene de la contracción de las palabras inglesas finance y technology y dicha fusión ha servido para que ciertas entidades y empresas empleen las tecnologías de la información de la comunicación (“TIC”) para crear servicios de tipo financiero de forma eficaz y económica.

El cumplimiento regulatorio se convirtió en una condición básica para las empresas y la sustentabilidad de los negocios, pero en definitiva el factor de diferenciación de un profesional de compliance puede residir en la combinación de las habilidades que ya domina y la necesidad de adoptar nuevas tecnologías.

Un ejemplo es el auge del Fintech (finance + technology) y el RegTech (regulatory + technology); este último es un término empleado para catalogar un conjunto de empresas que, apoyándose en nuevas tecnologías, están creando soluciones para ayudar a las empresas de todos los sectores, a cumplir con los requerimientos normativos.

Es entonces no sólo una tendencia mundial sino una necesidad actual, la que lleva a las empresas a invertir en el cumplimiento regulatorio y en las soluciones tecnológicas, que además, optimizan tiempo y reducen costos.

Si bien es cierto que los bancos han implementado herramientas tecnológicas que permiten una mayor operatividad de sus clientes de manera autónoma y a distancia (a través de internet), siguen siendo, en la mayoría de los casos, grandes compañías cuya estructura interna no les permite responder a las nuevas necesidades de los consumidores de una forma ágil. Esta realidad ha permitido el crecimiento de empresas dentro del ecosistema emprendedor cuyo modelo de negocio supone una evolución en el sistema financiero.

Para las Fintech, el cliente y sus necesidades se sitúan en el centro de su desarrollo empresarial, así como de la creación de productos y servicios encaminados a satisfacer sus necesidades y prioridades. En este sentido, la detección de dichas necesidades a través del contacto directo con el cliente, las investigaciones y analítica de Big Data, se convierte en la principal fuente de información para la toma de decisiones estratégicas relacionadas con el propio negocio financiero.


3.5 Big Data

El Big Data está formado por conjuntos de datos de mayor tamaño y más complejos, especialmente procedentes de nuevas fuentes de datos. Estos conjuntos de datos son tan voluminosos que el software de procesamiento de datos convencional sencillamente no puede administrarlos. Sin embargo, estos volúmenes masivos de datos pueden utilizarse para abordar problemas empresariales que antes no hubiera sido posible solucionar.

Las “tres V” de big data.

Volumen: La cantidad de datos importa. Con big data, tendrá que procesar grandes volúmenes de datos no estructurados de baja densidad. Puede tratarse de datos de valor desconocido, como feeds de datos de Twitter, flujos de clics de una página web o aplicación para móviles, o equipo con sensores. Para algunas organizaciones, esto puede suponer decenas de terabytes de datos. Para otras, incluso cientos de petabytes.

Velocidad: La velocidad es el ritmo al que se reciben los datos y (posiblemente) al que se utilizan. Por lo general, la mayor velocidad de los datos se transmite directamente a la memoria, en vez de escribirse en un disco. Algunos productos inteligentes habilitados para Internet funcionan en tiempo real o prácticamente en tiempo real y requieren una evaluación y actuación en tiempo real.

Variedad La variedad hace referencia a los diversos tipos de datos disponibles. Los tipos de datos convencionales eran estructurados y podían organizarse claramente en una base de datos relacional. Con el auge del big data, los datos se presentan en nuevos tipos de datos no estructurados. Los tipos de datos no estructurados y semiestructurados, como el texto, audio o video, requieren un preprocesamiento adicional para poder obtener significado y habilitar los metadatos.

En la innovación:  El Big Data puede ayudar a innovar mediante el estudio de las interdependencias entre seres humanos, instituciones, entidades y procesos, y, posteriormente, mediante la determinación de nuevas maneras de usar dicha información.


3.6 Internet de las Cosas (“IoT”)

El IoT es un concepto que se refiere a la interconexión digital de los objetos cotidianos con Internet, convirtiéndose así en objetos inteligentes.

El término fue acuñado en 1999 por Kevin Ashton, un investigador del MIT, mientras él y sus compañeros realizaban estudios en el campo de la identificación por radiofrecuencia y tecnologías de sensores.

El IoT ofrece a las organizaciones nuevas e innovadoras formas de gestionar y supervisar operaciones remotas. Permite tener ojos y oídos en lugares remotos, alimentando constantemente aplicaciones y almacenes de datos con información. El bajo coste de las “cosas” permite observar y gestionar actividades que antes estaban fuera del alcance. Con el Internet de las cosas, también es posible recopilar información sobre eventos que alguna vez fueron invisibles como, por ejemplo, correlacionar los patrones climáticos con la producción industrial.


3.7 Open Banking

El modelo de banca abierta busca que la información pública, agregada y transaccional de las entidades financieras (y de otros participantes del sistema financiero), así como de los usuarios, pueda ser intercambiada, con el fin de promover mayor competencia entre los intermediarios y ofrecer productos y servicios a la medida de los usuarios.

Uno de los beneficios concretos del Open Banking es que los usuarios, como verdaderos propietarios de su información, podrán concentrar, en un solo sistema, información sobre cuentas bancarias y de ahorros, créditos hipotecarios y tarjetas de crédito, aun cuando dichos productos sean de diferentes entidades bancarias.

Con base en esa información que los clientes compartan con un tercero –ya sea por única ocasión, por tiempo determinado o de manera indefinida–, los primeros también podrán recibir recomendaciones sobre cómo pagar menos comisiones en servicios; como conseguir mayores rendimientos o cómo liquidar más rápido sus deudas.

La finalidad es brindar a los clientes una mayor oferta de productos y servicios financieros y una visión más amplia de sus finanzas, así como un mejor mecanismo para administrar su dinero y otros servicios. Todo ello, a bajo costo.


3.8 Banking as a Service (“BaaS”)

Una de las mejores definiciones la aporta uno de los mayores expertos en ‘Fintech’, Chris Skinner. En su opinión, ‘Banking as a Service’ no es más que pagar por las aplicaciones y servicios de banca a medida que las usas, en vez de comprarlas. “Estos servicios solían costarle una fortuna al sector financiero, pero ahora son gratuitos o no muy caros. Hacia ahí va la banca. Se ha convertido en una especie de aplicaciones de ‘plug and play’ que unes para adaptarlas a tu negocio o estilo de vida”, argumenta.

En definitiva, se trata de un proceso de principio a fin que garantiza la ejecución de un servicio financiero proporcionado a través de la web. Una especie de banca digital bajo demanda abierta a todos los actores que deseen colaborar con estos servicios.


4. Presidente del CIT

Daniel Medina, ‘Fellow Member’ (“FICA”) de la International Compliance Association’ (“ICA”) del Reino Unido, Profesional Certificado en Gobierno Corporativo, Gestión de Riesgos y Cumplimiento (“GRC”) por ICA, con más de 10 años de experiencia en cumplimiento regulatorio y de prevención de delitos financieros en Reino Unido, Estados Unidos, Europa, México y Latinoamérica.

Ha sido galardonado con un Posgrado Profesional en Gobierno, Riesgo y Cumplimiento (Prof.PgDip[GRC]), un Diplomado Internacional en Prevención de Lavado de Dinero y Prevención de Delitos Financieros (Int.Dip[AML/FCC]), así como estudios en leyes, avalados por la Universidad de Manchester de Reino Unido.


¿Deseas formar parte de este Comité?